-Juanfra, no tengas miedo, no te va a doler, cada vez se irá moviendo más, y un día se caerá, sentirás menos que un pellizquito y te saldrá poquita sangre, pero te enjuagas y ya está, listo para que venga el ratoncito Pérez. -Vale.-Dijo el niño dejando que un débil temblor transpasase su voz, delatando que no las tenía todas consigo. -¿No es un poco pequeño para que se le muevan los dientes?Le falta poco para cumplir los cinco.-Su madre acompañó estas palabras con una caricia sobre su rubia cabeza, del mismo tono que la suya pero con unos bucles mucho más pronunciados. Me encogí de hombros. -A mí, al menos, se me cayeron cumplidos los seis. No pudimos evitar mirarlo con extrañea, nuestro niño lo era un poco menos, iba cerrando las compuertas de su vida, aunque fueran pequeñitas, y abriendo otras. A veces nos gustaría poder pisar un poco el freno y ralentizar a la vida, paladearla mejor. Pero no se puede, va cuesta abajo y acelerando. Por eso hay que disfrutar cada beso que aún nos regalan, cada día de reyes, cada pintura en la pared, cada llanto nimio, cada ocurrencia seria de niño, cada diente que se mueve
Graciasss. Seguro que en casa también tenéis de esas sonrisas hermosas :) Aprovecho tan ilustre visita para presentaros a Juan Fco: empresario, coleccionista exquisito, crítico literario, apasionado lector, esposo y padre amantísimo... y, por supuesto, corazón de Jaguar, que pocos quedan en el mundo. ¡Gracias por tu visita, compañero de fatigas!
5 comentarios:
Una preciosísima sonrisa..., no apta para morder bocadillos.
Besos
Lou
Preciosa!!
Bella!
-Juanfra, no tengas miedo, no te va a doler, cada vez se irá moviendo más, y un día se caerá, sentirás menos que un pellizquito y te saldrá poquita sangre, pero te enjuagas y ya está, listo para que venga el ratoncito Pérez.
-Vale.-Dijo el niño dejando que un débil temblor transpasase su voz, delatando que no las tenía todas consigo.
-¿No es un poco pequeño para que se le muevan los dientes?Le falta poco para cumplir los cinco.-Su madre acompañó estas palabras con una caricia sobre su rubia cabeza, del mismo tono que la suya pero con unos bucles mucho más pronunciados.
Me encogí de hombros.
-A mí, al menos, se me cayeron cumplidos los seis.
No pudimos evitar mirarlo con extrañea, nuestro niño lo era un poco menos, iba cerrando las compuertas de su vida, aunque fueran pequeñitas, y abriendo otras. A veces nos gustaría poder pisar un poco el freno y ralentizar a la vida, paladearla mejor. Pero no se puede, va cuesta abajo y acelerando. Por eso hay que disfrutar cada beso que aún nos regalan, cada día de reyes, cada pintura en la pared, cada llanto nimio, cada ocurrencia seria de niño, cada diente que se mueve
Graciasss. Seguro que en casa también tenéis de esas sonrisas hermosas :)
Aprovecho tan ilustre visita para presentaros a Juan Fco: empresario, coleccionista exquisito, crítico literario, apasionado lector, esposo y padre amantísimo... y, por supuesto, corazón de Jaguar, que pocos quedan en el mundo. ¡Gracias por tu visita, compañero de fatigas!
Publicar un comentario en la entrada