10 de marzo de 2011

Lunes, 1 de noviembre


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Como leo deprisa y corriendo no tengo muy claro el motivo del destierro familiar, volveré al principio a ver si me entero. Pobre Esther, no hay nada peor que estar sola rodeada de gente.
Bss

Lou

Jo Grass dijo...

Cuando un niño es pequeño, que sus padres se trasladen a vivir a otro sitio o tenga que cambiar de colegio no resulta tan dramático; pero, de adolescentes, cuando deben apartarse de su entorno, sus amigos o el mundo mágico y perfecto que se han creado para esconderse tras las cuatro paredes de su habitación, es una tragedia, como la que siente Esther y expresa a su amiga en estas lineas.
Me has hecho compartir su desazón!
Besos

Lamardestrellas dijo...

Lou, yo creo que a ti se te ha atragantado el padre: te haces un lío con todo lo que tiene que ver con él :D
Jo, gracias. Ese es el punto, precisamente. Cuando nos hacemos adultos tendemos a olvidar aquello que de niños o adolescentes tiene una importancia vital, e incluso a ridiculizarlo. Me encanta saber que he logrado transmitirte lo que Esther siente.

myriam dijo...

Que horror, no hay nada peor. Seguro que hay un nuevo mundo por descubrir y leer para nosotros :-)

Anónimo dijo...

Por fin encontré a tu pequeñajo cumpliendo sus tres años. Ahora me tienes que dar tiempo a que asimile "lo que vino". Lo haré.
Un beso.
Baltasar

P.D. Ya sé que habrá quien piense que desvarío.