Es muy poco serio, ¿no? Una mujer de bien, madre amantísima de tres churumbeles, responsable, seria, trabajadora… ¡irse de juerga y DORMIR FUERA DE CASA!
Pues sí, eso hice. Una fiesta de cumpleaños, música en vivo, aforo libre de comida y bebida, viejas amigas y nadie más que una cama, en un hotelito de un pueblo de la sierra, esperando al final de la noche. Bueno, de la madrugada. Y dormir, dormir, dormir… Ni lloros nocturnos, ni madrugar para darles el desayuno… ni siquiera participé en los baños y las cenas del día anterior. Salí de casa casi de puntillas, huyendo del “¿Te vas, mamá? ¿Dónde? ¿Por qué?”, como si fuera un ladrón, sintiéndome un poquito culpable y un mucho liberada. Y luego el charlar sin parar, las confesiones de medianoche sobre el trabajo, la familia, las responsabilidades, la vida a los cuarenta… y las risas, los bailes, y las risas otra vez. Hacía mucho que no lloraba de risa, que no tenía que sujetarme a una columna porque las carcajadas me doblaban por la mitad. Y a la mañana siguiente, un desayuno estupendo con café y dos tostadas gigantescas bañadas en aceite y tomate natural que sirvieron para asentar la juerga nocturna y retomar la vida diaria.
No es que sea una persona nueva, es que esa que salió el sábado por la noche soy yo misma, forma parte de mí, aunque a veces me olvide de ella. Es bueno recordarla y hacerle mimitos de vez en cuando.
¡Y que me quiten lo bailao!
*Imagen tomada de http://oshodespierta.blogspot.com/

8 comentarios:
¡Planazo total!, te envidio pero me conozco, yo terminaría tomándome una docena de tostadas de esas de tomate, ya sabes tú que son una de mis debilidades.
¡Y yo aquí preocupada por si Esther se había fugado de casa a ver a sus amigas y tú andabas buscándola!.
Besos, tengo ganas de veros.
Lou
Veo que realmente lo pasasteis fenomenal, si llego a saber que el desayuno era ese habría tirado de mi cuerpo y habría bajado con vosotras.
Habrá que repetir que yo no pude ponerme al día de todo.
Y cuando llegaste a casa todo seguía igual ¿No? De vez en cuando hay que darle una alegría al cuerpo.......
¡Pero Esther! ¡Qué sorpresa y qué ilusión verte por aquí! Pues sí, es verdad que lo pasamos fenomenal y que en casa, después, todo seguía igual. Así que, ¡repetiremos en breve!
Lou, yo también tengo ganas. Esto habrá que solucionarlo, ¿no?
Yo firmo por ese planazo, es más, creo que debería ser obligatorio poner uno en la agenda, al menos un fin de semana al mes; imprescindible para la salud emocional. Seguro que has vuelto cargada de energía, todo parece más fácil o liviano, y hasta te da la sensación de que quieres más a tu pareja y a tus hijos.
Y,por supuesto, nada de sentirse culpable, y a organizar el siguiente YA, jajaja
Besos
¿Como que poco serio?
NECESARIO Y CON MÁS FRECUENCIA.
ÁNIMOS Y A REPETIR QUE SON TRES DÍAS, que se espabilen, que aprendan, que comprendan.
!Ave! contento por la gozada.
Chicas, ¡gracias por vuestro apoyo incondicional! :)
Y Natàlia, enhorabuena por esas dos publicaciones. Pasito a paso se llega a la meta, ¿a que sí?
Eso deberían hacer todas las mujeres, lo más a menudo posible. Estupendo que te hayas divertido.
Guille
¡Muchas gracias por tu visita,
Guille! Oye, resuélveme una duda: ¿qué hace un caracol para irse de juerga?
Publicar un comentario en la entrada